Mi?rcoles, 25 de agosto de 2010

Domingo XVII T. Ordinario. Ciclo C
Gn18,20-32; Sal 137,1-3.6-8; Col 2,12-14; Lc 11,1-13

Una vez que estaba Jes?s orando en cierto lugar, cuando termin?, uno de sus disc?pulos le dijo: ?Se?or, ens??anos a orar, como Juan ense?? a sus disc?pulos?

?l les dijo: ?Cuando or?is decid: Padre, santificado sea tu nombre, venga tu reino, danos cada d?a nuestro pan del ma?ana, perd?nanos nuestras deudas, como nosotros perdonamos a nuestros deudores, no nos dejes caer en la tentaci?n?

Y les dijo: ??Si alguno de vosotros tiene un amigo, y viene durante la medianoche para decirle: "Amigo, pr?stame tres panes, pues uno de mis amigos ha venido?

Pedid y se os dar?, buscad y hallar?is, llamad y se os abrir?; porque quien pide recibe, quien busca halla y al que llama se le abre.

?Qu? padre entre vosotros, cuando el hijo le pide pan, le dar? una piedra? ?Si vosotros, pues, que sois malos, sab?is dar cosas buenas a vuestros hijos, ?cu?nto m?s vuestro Padre Celestial dar? a los que se lo piden?

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??????????????? La primera lectura del libro del libro del G?nesis cuenta que ?en aquellos d?as, el Se?or dijo: ?El pecado de Sodoma y Gomorra es muy grave y su falta enorme? Entonces Abrah?n le dijo a Dios: ??Es que vas a destruir al inocente con el culpable? ? No se enfade mi Se?or, si hablo una vez m?s. ?Y si encuentro en la ciudad diez? Contest? el Se?or: En atenci?n a los diez, no la destruir?? (Gn18,20-32). ?

??????????? El leccionario ofrece esta primera lectura sobre la oraci?n intercesora de Abrah?n en favor de Sodoma. No obstante, a pesar de ello, Sodoma y Gomorra fueron destruidas, pero permanece el hecho de que la oraci?n de Abrah?n por la ciudad pecadora fue escuchada; ?si hubiese hallado alg?n justo! Abrah?n, siempre generoso, s?lo regatea cuando pide a Dios perd?n por el pueblo pecador, pero no se atreve a pasar de diez justos. Por boca del profeta Jerem?as (5,1) y Ezequiel (22,30), Dios asegura que si hubiera en Jerusal?n un solo justo, la perdonar?a. Se manifiesta, pues, la fuerza salv?fica de los santos, que, en virtud de sus m?ritos ante Dios, beneficia a todos los dem?s. El caso l?mite ser? la salvaci?n de toda la humanidad por un hombre solo, como por uno solo tambi?n se extendi? el pecado a todos los hombres.

??????????? Y junto a los m?ritos de los santos o justos, est? tambi?n la fuerza de la oraci?n; en la intercesi?n de Mois?s por la apostas?a del pueblo, no apela a los m?ritos de ning?n israelita, sino a la bondad de Dios y a la gloria de su Nombre. Dios revela a Abrah?n los planes que tiene sobre Sodoma, pero ese conocimiento de la revelaci?n no lleva a Abrah?n a proclamarla a los sodomitas sino a interceder por ellos ante Dios. La conversaci?n amistosa de Abrah?n con el Se?or muestra que Dios rige el mundo con soberana justicia. Aparece como el juez ideal, que no se deja influir por simples rumores y se atiene a los hechos que comprueba. Naturalmente, el autor tiene conciencia de que su relato est? lleno de antropomorfismos; por ejemplo, Dios env?a dos mensajeros a Sodoma para que le informen de lo que sucede. Sin embargo, el autor piensa que as? expresa mejor la justicia de Dios, que se ve obligado a castigar a una ciudad corrompida, hasta el extremo de maltratar a sus enviados (19, 4ss).

??????????? Del mismo modo, es un antropomorfismo la progresiva condescendencia de Dios que va cediendo ante la insistente intercesi?n de su amigo Abrah?n; as?, este regateo y esta condescendencia revelan hasta qu? punto la justicia divina est? llena de misericordia. Dios sabe perdonar a los pecadores por amor a los justos y, de ning?n modo, es su intenci?n que paguen justos por pecadores (cfr. Jer 5, 1; Ez 22,30).

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??????????? El Salmo responsorial muestra la infinita misericordia de Dios Padre: ?Cuando te invoqu?, Se?or, me escuchaste. Se?or, tu misericordia es eterna, no abandones la obra de tus manos? (Sal 137,1-3.6-8).

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??????????? La segunda lectura del Ap?stol San Pablo a los Colosenses explica: ?Por el bautismo fuisteis sepultados con Cristo y hab?is resucitado con ?l, porque hab?is cre?do en la fuerza de Dios que lo resucit? de entre los muertos. Estabais muertos por vuestros pecados, porque no estabais circuncidados; pero Dios os dio vida en Jes?s, perdon?ndoos todos los pecados? (Col 2,12-14).?

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??????????? Esta per?copa desarrolla la idea expuesta en la primera parte del texto: significado de Cristo y su obra para los hombres.

??????????? San Pablo resume aqu? su doctrina sobre el bautismo, expuesta m?s extensamente en Rm 6,3-11. Insiste en la incorporaci?n del creyente a Cristo por el bautismo; establece un paralelismo muy estrecho: nosotros hemos sido sepultados y resucitados con Jes?s. De ah?, que el cristiano -contra la supercher?a de los colosenses-, se sienta libre de toda potencia extra?a. El bautismo es un signo eficaz o sacramento por el que participamos de la muerte y resurrecci?n de Jes?s. Aunque ciertamente es la acci?n de Dios la que nos salva y act?a en el bautismo, la fe es una disposici?n necesaria para recibirlo con provecho; una fe recia es capaz de engendrar, en uno mismo y en los dem?s, un estado de liberaci?n de gran realidad. Por otra parte, el bautismo nos incorpora a una comunidad de vida nueva.

??????????? Por lo tanto, el amor a la vida y el optimismo radical debiera ser un distintivo de la comunidad cristiana. Pero, nosotros no somos iguales a Cristo, sino que de ?l, de su cruz, hemos recibido la vida. La muerte que para ?l fue vida, se transmite a nosotros como vida. Los gentiles, que viv?an al margen de la salvaci?n, ahora, por el bautismo y la fe en Jesucristo, han recibido la nueva vida y son miembros vivos del verdadero Israel de Dios. El hombre entronca con Cristo por la recepci?n de la vida del Resucitado y por ?la ?Muerte y la Resurrecci?n de Jes?s, fuente de donde brota toda la gracia. ??????????? Los temas, pues, son uni?n con Cristo, perd?n de pecados, vida. Destaca la desaparici?n de la situaci?n de lejan?a del hombre con Dios que acaba en la? Pascua y se produce esa acci?n unitiva que lleva a cabo la Muerte y Resurrecci?n y su asunci?n por la fe y el bautismo.

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??????????? La lectura del santo evangelio seg?n San Lucas presenta hoy a Jes?s recogido en oraci?n (Lc 11,1-13). No es ninguna novedad, Jesucristo oraba con frecuencia, es un acto repetido y constante durante toda su vida. Esta constancia es la que provoca la petici?n de los disc?pulos de ?ens??anos a orar?.

??????????? La oraci?n es el manantial del que se nutre nuestro esp?ritu, el alimento que vitaliza el alma. Sin ella, la vida espiritual se agosta y languidece; con la oraci?n se enriquece nuestro ser. Hay que rezar con la confianza de hijos en el Padre y volcando el coraz?n; eso es, dec?a Ghandi, lo que importa de verdad: ?Es mejor poner el coraz?n en la oraci?n, sin encontrar palabras, que encontrar palabras, sin poner en ellas el coraz?n?. Y Bernanos exclamaba: ??C?mo cambian mis ideas, cuando las rezo!?.

"La idea de que el hombre espera que Dios lo haga todo?, predicaba Mart?n Luther King, conduce inevitablemente a un mal uso, perverso, de la plegaria. Porque, si Dios lo hace todo, entonces el hombre lo pide todo y Dios se convierte en algo parecido a "un servidor c?smico" a quien llamamos por cualquier necesidad, incluso las m?s triviales? Dios, que nos ha dado la inteligencia para pensar y el cuerpo para trabajar, traicionar?a su propio prop?sito, si nos permitiese obtener por medio de la plegaria lo que podemos ganar con el trabajo y la inteligencia.

En su marcha por el desierto, "Dios dijo a Mois?s: Di a los hijos de Israel que se pongan en marcha"(Ex 14,15). Hay que marchar, no debemos tener nunca la sensaci?n de que Dios, vali?ndose de cualquier milagro o de un solo movimiento de su mano, eliminar? el mal del mundo. Mientras creamos esto rezaremos oraciones que no tendr?n respuesta y rogaremos a Dios que haga cosas que no veremos realizar nunca. La creencia de que Dios lo har? todo en lugar del hombre es tan insostenible como lo es creer que el hombre puede hacerlo todo por s? mismo? Tambi?n es una se?al de falta de fe; esperar que Dios lo haga todo, mientras nosotros no hacemos nada, no es fe, sino superstici?n" (?La fuerza de amar?. Ed. Aym?. Barcelona 1963).

??????????? A la petici?n de ense?arlos a orar, Jes?s les dio la forma: el Padrenuestro. As? que, al rezarlo, hacemos la oraci?n que trasmiti?, rezamos como Jes?s, comulgamos con sus sentimientos, pedimos lo que debemos pedir, rogamos, con toda seguridad, en rectitud y en verdad. El Maestro dijo muchas veces que nos dirigi?ramos con toda confianza, a Nuestro Padre; pero recordemos que San Agust?n dec?a: ?Dios llena los corazones, no los bolsillos?. La oraci?n es un arte que debemos aprender; hay que saber orar. Y, sin duda, a orar se aprende, orando. La oraci?n de petici?n no estriba en indicarle a Dios lo que ha de darnos, lo que debe hacer, sino en pedirle lo que ?l quiera darnos, que nos diga qu? hemos de hacer nosotros, para recibir sus dones y su gracia. El Padre sabe las necesidades (Mt 6,8).

La plegaria de petici?n se dice muchas veces, que es poco cristiana. Pero se ?contesta en las palabras del Padrenuestro, que Jes?s nos ense?? a orar "pidiendo" cosas. Y la actitud del hombre ante Dios, en todas las experiencias religiosas de la humanidad, es la de reconocer su limitaci?n y pedirle que se acuerde de ?l, que lo fortalezca, que le ayude, a ?l y a los suyos. El cristiano, desde su fe, vive profundamente el sentido de la gratuidad de Dios; por ello, su petici?n fundamental es que Dios est? siempre con ?l: "?Venga tu Reino!" O, como dice Jes?s, seg?n el evangelio de Lucas: "El Padre Celestial dar? el Esp?ritu Santo a qui?nes se lo pidan" (Lc 11,13). La gran petici?n del cristiano es la "ep?clesis", la invocaci?n del Esp?ritu. Nada hab?is pedido en mi nombre, pedid y recibir?is (Jn 16,24). Cosa que pidi?remos, la recibiremos (1 Jn 3,22); pedid, y se os dar?; buscad y hallar?is (Mt 7,7).

Con la par?bola del amigo inoportuno, Jes?s exhorta a pedir; asegura que Dios es Padre Amant?simo, que da cosas buenas, que se deja encontrar y abre a quien llama a su puerta; da la filiaci?n, la uni?n ?ntima con ?l, la fidelidad a su voluntad, su Esp?ritu Santo, como bien fundamental y definitivo que est? en la ra?z de todo otro bien. Al respecto, dec?a, en una homil?a, el cardenal Ratzinger: el cristiano que ora, para que se cumpla la voluntad de Dios, salva la ciudad, porque la ciudad se pierde por falta de justicia. Esta consideraci?n abre los ojos a la plegaria de petici?n por tantas cosas que dependen de los hombres: la paz, el hambre, la justicia, la libertad, la convivencia y el respeto... las vocaciones consagradas y el progreso de las iniciativas apost?licas. As?, es cierto, que siempre pedimos el Esp?ritu Santo, para que inspire el coraz?n de los hombres.

La insistencia en la plegaria, subrayada por Jes?s, indica la confianza y el esfuerzo personal que ha de acompa?ar a la plegaria. La petici?n no puede consistir en algo intermitente e interesado; la oraci?n de petici?n se enmarca en una vida de fidelidad a Dios, toda ella empapada por el Padrenuestro. La eficacia de la oraci?n no es solamente el fruto de la insistencia terca, sino resultado de la mediaci?n de Cristo; justamente en el centro de la oraci?n cristiana se sit?a el papel que juega la intercesi?n ?nica del Se?or (Jn 16,23-26).

El Padrenuestro, es el reflejo de la oraci?n de Jes?s, y expresi?n de una actitud ante Dios a imagen de la de Jes?s. Es una oraci?n "prof?tica", que surge hacia Dios.

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Camilo Valverde Mudarra

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Publicado por CamiloVMUDARRA @ 21:17
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